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Guía

Cómo calcular el costo real de un producto importado

El precio que pagaste al proveedor no es lo que te costó el producto. Entre el flete, la aduana, la divisa y la comisión del canal, el margen que creías tener puede no existir.

Este es el error más caro que comete un negocio que importa: costear con la factura del proveedor. El producto entra a 10 dólares y se vende con «un 40% de margen» que, sumado todo, resulta ser un 9%. El negocio parece rentable y la caja dice otra cosa.

El costo real —lo que en inglés se llama landed cost— es lo que te cuesta una unidad puesta en tu bodega, con todos los gastos repartidos. Abajo está el cálculo completo, y después cómo lo hace Inventury sin que tengas que rehacer la hoja cada vez que cambia el dólar.

Los cuatro componentes que casi nadie suma

Un costo real honesto tiene cuatro capas, y cada una se olvida por un motivo distinto.

La factura del proveedor se recuerda siempre. El flete se recuerda a medias, porque llega en otra factura y semanas después. La aduana y los impuestos de importación se olvidan porque los paga el agente y se ven como «un gasto del mes». Y la comisión del canal no se considera un costo del producto, aunque salga del mismo margen.

  • Precio del proveedor, en su divisa y al tipo de cambio del día que pagaste
  • Flete y seguro, repartidos entre las unidades del embarque
  • Aduana, aranceles y gastos del agente
  • Comisión de la plataforma donde vas a vender, que cambia por canal

El cálculo, con números

Supón un embarque de 100 unidades a 10 dólares cada una: 1.000 dólares de factura. El flete y el seguro del embarque completo cuestan 180 dólares. La aduana y el agente, 220. Total desembolsado: 1.400 dólares para 100 unidades, o 14 dólares por unidad puesta en tu bodega. Ya no son 10.

Ahora el canal. Si vendes esa unidad a 25 dólares en tu local, tu margen es de 11 dólares: el 44%. Si la vendes por una plataforma que se queda el 15%, te entran 21,25 y tu margen baja a 7,25: el 29%. Si además la envías y el envío te cuesta 3, quedan 4,25: el 17%.

Es el mismo producto, el mismo precio de venta y tres márgenes distintos. Por eso el precio no se decide una vez, se decide por canal.

Los números son un ejemplo. Lo que importa es el orden: primero el costo puesto en bodega, después la comisión de cada canal, y solo entonces el precio.

Lo que hace Inventury con esto

En la app, un artículo no tiene «un costo»: tiene los gastos que lo componen. Metes la factura en la divisa del proveedor, añades el flete y los gastos de importación del embarque, y la app los reparte entre las unidades y te da el costo real por unidad.

A partir de ahí trabajas al revés: dices el margen que quieres y la app te dice el precio que necesitas en cada canal, ya descontada la comisión. También al contrario: pones el precio al que quieres vender y ves qué margen te queda de verdad en cada sitio.

  • Varias divisas, con su tipo de cambio
  • Gastos de importación repartidos por unidad
  • Comisión por canal descontada del margen
  • Precio sugerido por plataforma a partir del margen objetivo

Y después, el informe dice la verdad

Cuando el costo está bien puesto, los informes dejan de ser decorativos. El margen por producto es el real, no el de la factura del proveedor. Y el informe por plataforma enseña algo que suele sorprender: el artículo más vendido no siempre es el que más deja.

Esa es la decisión que paga el trabajo de costear bien: saber qué producto conviene empujar en qué canal, y cuál estás vendiendo a pérdida sin haberte dado cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente el costo real o landed cost?

Todo lo que te cuesta una unidad puesta en tu bodega: el precio del proveedor convertido a tu divisa, más el flete, el seguro, la aduana y los gastos del agente, repartidos entre las unidades del embarque.

¿Cómo reparto el flete entre productos distintos del mismo embarque?

Se reparte en proporción a algo que refleje lo que ocupa o pesa cada producto: por unidades si son parecidas, o por valor, peso o volumen si no lo son. Lo importante es elegir un criterio y mantenerlo, porque cambiarlo cada embarque hace incomparables los márgenes.

El dólar cambia cada semana. ¿Tengo que recostear todo?

No. El costo de lo que ya compraste no cambia porque cambie el dólar: se costea al tipo de cambio del día que pagaste. El tipo nuevo afecta a la siguiente compra, y por eso conviene mirar el margen antes de cada reposición.

¿Incluyo el IVA en el costo?

Depende de si lo recuperas. Si el impuesto es deducible para tu negocio no es un costo del producto; si no lo es, sí lo es. La regla práctica: si nunca vuelve a tu bolsillo, va al costo.

¿Puedo ver el margen antes de fijar el precio?

Sí, en los dos sentidos. Puedes partir del margen que quieres y ver el precio que necesitas en cada canal, o partir del precio y ver el margen que te queda en cada uno.

Cuesta bien un producto y mira qué margen queda

El costeo está disponible en todos los planes, incluido el gratis. Métele tu producto más importado y compara con lo que creías que costaba.